La avasalladora llegada de la Internet a Bolivia abrió a la inmediata y dinámica comunicación entre todos. Por ejemplo, aumentó la creación de grupos en aplicaciones como WhatsApp y FaceBook; donde infinidad de productos son expuestos a trueque o en venta. Pero a todo esto, ¿qué consecuencias negativas tiene este movimiento con la juventud?
Actualmente el intercambio de fotografías y/o vídeos son el auge entre colegiales, exponiéndose inconscientemente a consecuencias inesperadas. Uno de ellos es el "grooming".
El término proviene del inglés "groom" que significa acicalar. Los acosadores digitales se hacen pasar como niños o adolescentes creando cuentas falsas y fingen brindar amistad para obtener su absoluta confianza.
Es un problema invisible en nuestro país que ha puesto en alerta a padres de familia y policías, aunque este último no engrana con la tecnología. Pero, ¿cuáles son las características de un delincuente cibernético?
La inocencia de menores y la fácil accesibilidad a la Internet se convierten en el mejor escenario para ellos. Y es que, a diferencia del ciberacoso, en el "grooming": el acosador es un adulto y existe una intención netamente sexual. Por ello, el escenario del agresor, se pinta amplio y acogedor. Desde ayudas en materias como matemática o física hasta consejos por problemas familiares, son el bom para anclar la confianza con la juventud. Una vez ganado esto, la vulnerabilidad aumenta ya que la débil joven es invitada a un encuentro final.
No se trata de nuevos delitos, sino antiquísimas formas de abuso en menores que se han readaptado a los tiempos modernos. A pesar que estas situaciones comienzan en la red, con frecuencia suelen trascender al mundo físico, derivando en delitos tales como el tráfico de pornografía infantil o el abuso físico.
Analicen y respondan…
¿Conocen a sus amigos en Facebook o twitter? ¿A cuántos de ellos cuentan historias íntimas? ¿Envían fotografías a desconocidos? ¿Te pidieron fotografías y/o videos en paños menores para un kasting o trabajo? Cuidado, puedes ser parte de un ciberacoso y no solo eso, porque tus imágenes no se quedan en una computadora, son publicadas en páginas que son viralizadas para un objetivo pornográfico.
En Bolivia esta práctica también se conoce como “delitos informáticos” y no está regulada por ninguna Ley. Sin embargo, distintas instituciones dan charlas en colegios sobre los riesgos que puede ocasionar el interactuar con un desconocido en las redes sociales.
Un acosador digital muestra estas características:
- El adulto elabora lazos emocionales de amistad con el menor. En determinados casos, a través de internet pueden simular ser otro niño o niña.
- El adulto va obteniendo datos personales y de contacto del menor.
- Utilizando tácticas como la seducción, la provocación, el envío de imágenes de contenido pornográfico, consigue finalmente que él o la menor se desnude o realice actos de naturaleza sexual.
- Inicia el acoso, chantajeando a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o tener un encuentro físico con él o la menor y así abusar sexualmente.
Si bien las redes sociales son canales instantáneos de comunicación que ha eliminado distancias, así también ha creado nuevos canales para cometer delitos. Deben tener cuidado, pero sobre todo mantener su privacidad. Revisen cuidadosamente el perfil de quienes les envíen una solicitud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario