viernes, 20 de noviembre de 2015

La adicción a las redes sociales, provoca tecnoestrés

La tecnología beneficia a cada persona y por ende los dispositivos móviles mucho más. Este último año el uso y consumo de las mismas, creció de gran manera en Bolivia. A tal punto que se calcula, al menos, tres dispositivos por familia. De hecho, uno no puede vivir sin ellos porque nos facilitan nuestro día a día, nos mantienen informados de todo que requerimos y de las personas con las que deseamos estar conectados.

Toda esta fluidez de mensajes instantáneos y publicaciones del y al momento ha generado estrés en las personas. No por el contenido ni el consumo, sino por el uso de dispositivos móviles continuamente. A esto se denomina “Tecnoestrés”, que es un trastorno en el que: el individuo siente la necesidad de estar conectado en todo momento y en todo lugar; esta necesidad lleva a la ansiedad, nerviosismo, estrés y frustración que puede provocar consecuencias en nuestra vida.

Los jóvenes entre 13 y 25 años de edad, son los amantes de estas tecnologías y por ende los más vulnerables a este problema que es prácticamente “el peor de todos”. ¿Es falta de educación acaso o falta de normas en las familias? O simplemente, ¿es una imposición de la revolución tecnológica? Preguntas a las que todos sabrán responder de la manera adecuada por cultura o costumbre. Lo que nos queda claro, es el trastorno que sufre cada joven en Bolivia al utilizar dispositivos móviles en exageración.

Por un lado tenemos empresas que a cada segundo instan e insisten a adquirir un dispositivo, “sin olvidar de las -facilidades inmensas- que nos dan”; y por el otro, notamos y vivimos las consecuencias de estas, por el uso excesivo que se le da. Por su parte los adultos mayores no están exentos de sufrir ante esta invasión tecnológica pero no por el uso excesivo, sino por no saber cómo hacerle frente, más en estos tiempos en que muchos trámites y otras gestiones se realizan únicamente por Internet.

Entonces: frente a este problema denominado “tecnoestrés”, ¿qué hacemos?

Debemos avanzar en medidas preventivas y progresivas, lógicamente estas deben ayudar a invertir la masiva publicación existente en redes sociales e intensivo uso de las tecnologías.

Para ello, la respuesta tiene que ser tanto personal como de las organizaciones e instituciones donde trabajamos; ya que estas al no considerar otras opciones, obligan al uso de sus obreros. Se debe tomar una actitud positiva y confiar en las capacidades personales para afrontar nuevos retos. Estamos capacitados para asimilar nuevas formas de trabajo? También a nivel individual, hay que ser proactivo y fijar  límites de nuestra disponibilidad en tiempo tanto en el ámbito laboral como en el personal.

Pongamos en práctica:
1.- Es aconsejable: que por cada hora de trabajo frente a una computadora o dispositivo móvil, se tomen 10 minutos para descansar la mente, los ojos y respirar profundamente.
2.- Emplear los teléfonos fijos y móviles con moderación.

3.- No realizar otras actividades mientras esté frente a una computadora o un dispositivo móvil. Por ejemplo: comer, fumar o tener malos hábitos en postura corporal.

4.- La solución no es odiar a la tecnología. Al contrario, debe lidiar y hacerlas herramientas de buen uso.

5.- Saber desconectarse a tiempo y en el lugar exacto. Después de todo, es bueno saber que nosotros tenemos: “el enchufe a mano”.

martes, 17 de noviembre de 2015

Hijos Conectados, padres preocupados

Todas las redes sociales aparentan ser entretenidas y además una herramienta para interactuar día a día. Este concepto hasta lo sabemos de memoria, pero: ¿tienen idea, que estamos ante un fenómeno que ha generado una adicción en las personas? tanto niños, jóvenes como adultos están de alguna forma continuamente conectados.


En Bolivia, los padres de familia viven preocupados por el distanciamiento de sus hijos, ya que pasan horas y horas empotrados en sus computadoras como encadenado a los dispositivos móviles. Lo que los padres ignoran: es que niños y jóvenes participan en conversaciones fluidas hasta debates entre amigos; incluso pueden llegar a tomar contacto con gente de otros países que alimentarían a su educación. Todo esto a un simple TAP (Toque con el dedo a la pantalla del celular).

Algunos niños o jóvenes (sin dejar de lado a personas mayores), pasan horas y horas escudriñando las redes sociales. Publicando en sus perfiles cualquier evento al que asistan; lo hacen porque se sienten bien además que les divierte. Lógicamente esto tiene un costo: el tiempo transcurre sin que se den cuenta y por el camino dejaron otras cosas sin hacer que también ‘eran muy importantes’.

En este sentido: ¿te consideras un adicto a las redes sociales?.

Sé sincero y analízate… 

Sea cual fuere la respuesta, podemos asumir que existen personas con estados mentales alterados que fácilmente manifiestan comportamientos patológicos vinculados a la tecnología. Claro y en minoría, hay personas que hacen uso de las redes para publicidad, trabajo, ventas, información entre otros. 

Sin embargo, no podemos considerar que las redes sociales sean ineludiblemente las responsables de dicha conducta en jóvenes de Bolivia. Pasaríamos la responsabilidad ‘del individuo al medio’. La pregunta es averiguar si la tecnología es realmente neutra, es decir, si tiene la capacidad de adecuar o influir nuestra conducta, o ¿hasta qué punto podría llegar a hacerlo?

Son distintas interrogaciones que debemos plantearnos, claro, si no estamos seguros de hacer un buen uso de las redes sociales. 

Cuando no obtenemos un ‘me gusta’, o no comentaron nuestras publicaciones, nos sentimos decepcionados. Esto muestra un colapso mental que podría avisar el nivel de adicción a la internet. Por un lado tenemos más amigos virtuales que reales, también interactuamos en redes mientras caminamos; por otro, antes de dormir y lo primero al levantarse, es monitorear nuestras redes.

En Bolivia el sector más débil a caer en este tipo de adicción son niños y jóvenes, ya que no han aprendido a regular aún sus emociones. Además, aparecen síntomas como la falta de atención, la dispersión, o la incapacidad de alejarse del dispositivo móvil; es una fuerte señal de alarma para los padres.

Se debe aprender a dar un buen uso a las redes sociales, es fundamental y mejora nuestra vida mucho más de lo que pensamos. Es innegable que varias de estas herramientas tienen aspectos positivos; por ejemplo: estar informados o mantenerse en contacto con algunas personas a las que no pudimos ver hace mucho tiempo.

Tome en cuenta estos consejos:
  1. Ponga horario para atender tanto a redes sociales como la vida real.
  2. Organice su tiempo de ocio de manera responsable.
  3. Sea capaz de desconectarse de internet en reuniones comunes como el almuerzo y un encuentro familiar o de amistades.
/Milton Ramos/

viernes, 30 de octubre de 2015

Sobre control y seguridad en las redes sociales

Casualidad quizá descuido en dejar abiertas algunas de las cuentas de las Redes Sociales (RS) de algún cibercafé o la computadora prestada de algún amigo. Desde luego, el susto es mayor al percatarse que ya no puedes ingresar nuevamente usando las contraseñas habituales.


“Jackearon mis cuentas” es lo primero que quizá te viene a la mente. Todo puede deberse a un descuido o quizá realmente otros accedieron a vulnerar las contraseñas de tus cuentas. Cual sea el motivo, la seguridad en las contraseñas y tener vinculadas todas las cuentas de las RS, no es lo más recomendable.

El descuido, es quizá la razón más acertada en muchos de los casos, otro dato curioso sería olvidar nombre o contraseña por la complejidad de intentos o claves de seguridad que uno suele combinar.

Lo más irregular sería el no acceder a tus cuentas mediante un correo electrónico – que es lo más general – aún sabiendo que nunca cambiaste, compartiste, o dejaste abierta tus cuentas en alguna otra computadora.

Dónde está el peligro?

Uno de los errores más frecuentes que cometemos gran mayoría de nosotros es, vincular todas tus cuentas a un número de teléfono celular y centralizar todo en un mismo correo electrónico.

Según recomendaciones, sería lo ideal. Tener una mayor seguridad para que ningún otro intruso puedan acceder a tus cuentas o correo electrónico.

Las reglas de seguridad hablan en aplicar en su mayoría, 3 procesos de cómo asegurar y proteger las cuentas desde el correo electrónico, el Facebook incluso el Twitter.
  1. Número de código de verificación enviado al número móvil de tu celular.
  2. Palabra clave o pregunta frecuente que los mismos proveedores recomiendan.
  3. Otro correo electrónico alternativo donde quizá por alguna razón olvides el primero.
Muchos tomamos mismas previsiones para luego centralizar todas las cuentas en las RS.

Facebook últimamente vincula otras aplicaciones desde la misma plataforma, sin necesidad de ingresar usuario o contraseñas, estas herramientas son más accesible usar otras herramientas en el Internet.

¿Cómo es el proceso?

Todo empieza a crearse desde un correo electrónico, para luego con el mismo creas tu cuenta de Facebook y quizá a otros que les interese el Twitter, entre otras miles de aplicaciones que podremos usar con una computadora conectada a la Internet.

Con los correos electrónicos de Hotmail, Gmail o Yahoo entre otros, te piden los tres mecanismos para asegurar tus cuentas.

Pero ¿serán seguros?, ¿será que cumpliendo ésos 3 procesos nadie podrá ingresar a nuestras cuentas?

Ninguna cuenta en Internet es segura. Por más claves o mecanismo coloques, nadie no te asegura que otros no puedan ingresar a tu correo electrónico.

Ahora si relacionamos a un número de móvil dónde envían un código de seguridad, damos la libertad de qué la empresa operadora o alguien que sepa cómo acceder y clonar chips, tenga la libertad de ingresar de la misma manera a tu correo electrónico.

Recuerda no vincular tu correo electrónico con tu número de móvil.

Si ponemos el correo electrónico centralizado con todas tus cuentas de las redes sociales y quizá administrador de algunas páginas web u otras aplicaciones, imagínense cual seria el riesgo.

Acosadores digitales, seductores invisibles

La avasalladora llegada de la Internet a Bolivia abrió a la inmediata y dinámica comunicación entre todos. Por ejemplo, aumentó la creación de grupos en aplicaciones como WhatsApp y FaceBook; donde infinidad de productos son expuestos a trueque o en venta. Pero a todo esto, ¿qué consecuencias negativas tiene este movimiento con la juventud?


Actualmente el intercambio de fotografías y/o vídeos son el auge entre colegiales, exponiéndose inconscientemente a consecuencias inesperadas. Uno de ellos es el "grooming".

El término proviene del inglés "groom" que significa acicalar. Los acosadores digitales se hacen pasar como niños o adolescentes creando cuentas falsas y fingen brindar amistad para obtener su absoluta confianza.

Es un problema invisible en nuestro país que ha puesto en alerta a padres de familia y policías, aunque este último no engrana con la tecnología. Pero, ¿cuáles son las características de un delincuente cibernético?

La inocencia de menores y la fácil accesibilidad a la Internet se convierten en el mejor escenario para ellos. Y es que, a diferencia del ciberacoso, en el "grooming": el acosador es un adulto y existe una intención netamente sexual. Por ello, el escenario del agresor, se pinta amplio y acogedor. Desde ayudas en materias como matemática o física hasta consejos por problemas familiares, son el bom para anclar la confianza con la juventud. Una vez ganado esto, la vulnerabilidad aumenta ya que la débil joven es invitada a un encuentro final.

No se trata de nuevos delitos, sino antiquísimas formas de abuso en menores que se han readaptado a los tiempos modernos. A pesar que estas situaciones comienzan en la red, con frecuencia suelen trascender al mundo físico, derivando en delitos tales como el tráfico de pornografía infantil o el abuso físico.

Analicen y respondan…

¿Conocen a sus amigos en Facebook o twitter? ¿A cuántos de ellos cuentan historias íntimas? ¿Envían fotografías a desconocidos? ¿Te pidieron fotografías y/o videos en paños menores para un kasting o trabajo? Cuidado, puedes ser parte de un ciberacoso y no solo eso, porque tus imágenes no se quedan en una computadora, son publicadas en páginas que son viralizadas para un objetivo pornográfico.

En Bolivia esta práctica también se conoce como “delitos informáticos” y no está regulada por ninguna Ley. Sin embargo, distintas instituciones dan charlas en colegios sobre los riesgos que puede ocasionar el interactuar con un desconocido en las redes sociales.

Un acosador digital muestra estas características: 
  1. El adulto elabora lazos emocionales de amistad con el menor. En determinados casos, a través de internet pueden simular ser otro niño o niña.
  2. El adulto va obteniendo datos personales y de contacto del menor.
  3. Utilizando tácticas como la seducción, la provocación, el envío de imágenes de contenido pornográfico, consigue finalmente que él o la menor se desnude o realice actos de naturaleza sexual.
  4. Inicia el acoso, chantajeando a la víctima para obtener cada vez más material pornográfico o tener un encuentro físico con él o la menor y así abusar sexualmente.
Si bien las redes sociales son canales instantáneos de comunicación que ha eliminado distancias, así también ha creado nuevos canales para cometer delitos. Deben tener cuidado, pero sobre todo mantener su privacidad. Revisen cuidadosamente el perfil de quienes les envíen una solicitud.